Saber no es saber hacer: #2 Motivar el cambio

Una de las herramientas más potentes con que contamos los psicólogos en terapia para movilizar el cambio en nuestros pacientes es el trabajo en valores personales. Este trabajo, más allá del síntoma por el que consultan las personas, nos permite comenzar a dibujar un horizonte posible hacia el cual el cliente desearía avanzar en la terapia. Se trataría de buscar el tan referido “para qué” de Viktor Frankl, el horizonte de la transformación. Nadie quiere quitarse la ansiedad simplemente porque es molesta, porque sí. Nadie viene a terapia para dejar de estar triste sólo para estar contento. O no se esfuerza un adicto en dejar de consumir una sustancia porque le hace mal y se siente fatal al día siguiente.

Si profundizamos en la motivación, encontramos que a la persona ansiosa quizás le encantaría poder disfrutar más de las cosas que vive, o quizás vivir experiencias que ahora no se atreva por temor. O la persona con tristeza quizás pudiera verse haciendo más cosas, participando de la vida como lo hacía antes si no se sintiera como se siente o si no le invadiera la desgana. Seguramente, a la persona con adicción le gustaría verse libre, autónomo o siendo capaz de mantener un trabajo o mejorar sus relaciones afectivas o hacerlas más estables

Profundizar sobre esto en terapia es llegar al corazón de la motivación del cliente, al centro desde el que el cambio es posible. Pero ¿cómo hacemos para motivar a los clientes? ¿A todas las personas les motiva lo mismo? ¿Cómo hacemos para que las tareas o las indicaciones que damos a los clientes sean motivantes? O que esa motivación se mantenga en el tiempo, más allá del subidón post sesión? 

Pero todos los clínicos sabemos que descubrir eso que a nuestros clientes les mueve, les hace brillar los ojos, eso que transforma lo difícil en posible, o lo doloroso en desafío, no es siempre fácil de encontrar, menos todavía lo es hacer que el cliente se implique y se mantenga en ello.

En mi opinión esta tarea no nos es fácil a los terapeutas porque necesariamente cuando hablamos de valores con nuestros clientes estamos tocando la emoción, y eso emociona. Hay emoción cuando hablamos de nosotros mismos, de nuestros sueños y anhelos, de lo que nos ilusiona, nos gusta… hay emoción al hablar de lo que amamos, de lo que nos duele, de lo amado y perdido … de temas que cuando se entra, se entra desde la vulnerabilidad. Y escuchar y estar presente con la emoción del otro, nos mueve a todos sin excepción, y toca, en demasiadas ocasiones nuestra propia vulnerabilidad. Y yo creo que esta es la dificultad. 

Podemos saber ejercicios y metáforas de valores, podemos habernos aprendido las preguntas clave, pero otra cosa es detenerse, conectar y ponerse en los zapatos del otro, e intentar desde allí mirar lo que el otro ve, encontrar la emoción que el otro encuentra cuando está cerca de lo amado.

Y es que con cierta frecuencia hablamos de los valores superficialmente y todo se agota en un par de ejercicios, pasamos de puntillas, o nos dedicamos a razonar sobre objetivos o metas desde nuestra mente lógica. Sobre los valores no podemos hablar rápida o superficialmente, no podemos quedarnos simplemente en el incluir algún ejercicio o metáfora para que el cliente se active, tenemos que aprender a evocar emociones, a través de conversaciones relevantes, o de recuerdos significativos de un tiempo en el que las cosas iban bien, a evocar el dolor por las cosas que se han dejado en el camino, o la evocar pasión por las cosas que cada uno disfruta…

Te propongo algunas tareas y habilidades que te pueden servir como claves sobre cómo avanzar en este trabajo.


Objetivos y Tareas del Terapeuta
Habilidades Necesarias
Amplíar la perspectiva del cliente más allá del síntoma, conversando sobre qué estaría haciendo la persona si no tuviera los síntomas que quiere quitarse.Haz evidente la discrepancia entre lo que  el cliente tiene en su vida y lo que desearía tener.
Insiste en preguntar sobre qué hay más allá de conseguir quitar o cambiar cierto estado de ánimo.
Introducir los motivos más personales en la conversación desde el inicio del proceso



Sé sensible y mantente presente para detectar la emotividad o el nivel de vitalidad de la conversación.
Mantente presente y atento identificando bloqueos o cambios sutiles en la conversación, quizás allí haya algo doloroso, algún anhelo perdido…
Evocar emociones, recreando situaciones con significado para el cliente.Apela a claves concretas y detalles específicos a la hora de proponer ejercicios o situaciones evocadoras de la vida soñada. No introduzcas los ejercicios rápidamente.
Utiliza un lenguaje sensorial, claro, detallista, centrado en el presente que facilite en el cliente la evocación de emociones. Propón situaciones, escenarios, que amplíen el sentido de posibilidad al cliente.
Promomer la motivación duradera conectando acciones con fuentes de significado. Establece relaciones claras entre direcciones globales, metas por alcanzar y acciones cotidianas que sitúan al paciente en dirección y le acercan a la meta.
Haz evidente las consecuencias a largo plazo  del funcionamiento del cliente y plantea posibles resultados a la larga en forma de analogías, ejemplos, gráficamente…
Entrenar al cliente en habilidades de exploración de lo importante y en persistir flexiblemente en las elecciones hechas.Organiza experiencias pequeñas y cotidianas que faciliten la adquisición de la habilidad de explorar y mantenerse presente en la exploración.
Proponer experimentos en sesión y tareas para casa que supongan la puesta en marcha de acciones comprometidas con valores.Desde el inicio da ideas sobre pequeñas conductas que supongan cambios ligados al nuevo modo de vida que quiere seguir.
Diseña experimentos conductuales que se ajusten a las necesidades y valores del cliente.

** Desde la terapia contextual se ha escrito mucho, y los terapeutas contamos con múltiples herramientas para motivar a los pacientes desde el trabajo con los valores personales. Para profundizar en el saber sobre valores puedes ver estas otras entradas:

Marisa Paez
Post by Marisa Paez

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