Conocí a Marisa hace diez años, cuando comencé mi formación. Me siento profundamente afortunada de que nuestra relación haya trascendido del ámbito académico… A lo largo de estos años, siempre me ha impresionado de Marisa su capacidad -INIGUALABLE- para ayudar a CRECER (así con mayúsculas), a las personas que la rodean. Puedo afirmar en primera persona (aunque estoy convencida de que muchos lo suscribirían), que Marisa ha sido y es, inmensamente generosa conmigo, confiando y creyendo en mis posibilidades mucho más que yo misma, abriéndome puertas e invitándome a asumir retos que sin su apoyo y entusiasmo seguro no hubiera emprendido. Marisa me ha impulsado a no conformarme con un cómodo término medio de mi misma, y se ha emocionado con cada paso que me ha visto dar hacia una profesional, persona, mujer, mucho más plena. Indudablemente, encontrarme con Marisa y compartir con ella estos años ha engrandecido y dotado de sentido a mi vida, por lo que siempre le estaré enormemente agradecida.
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